lunes, 25 de noviembre de 2013
domingo, 10 de noviembre de 2013
Historia del Rock en 100 riffs
Esta mañana he estado haciendo "limpieza digital" en el ordenador y discos duros varios, porque de la casera todavía no me encargo... y que dure. A lo que voy, entre los archivos de vídeo que tenía pendientes de añadir al iTunes me he topado con un vídeo, una joya que encontré hace algún tiempo, que no he podido resistirme a volver a ver y escuchar.
El vídeo en cuestión es una revisión de la historia del rock mediante una selección de los 100 riffs más representativos interpretados por Alex Chadwick, empleado de la tienda de instrumentos musicales Chicago Music Exchange. En una sola toma, Chadwick toca los 100 riffs con una guitarra Fender Stratocaster de 1958. Lo bueno es que la lista va en orden cronológico, para que así se pueda observar la evolución de los sonidos de guitarra en el rock desde su nacimiento hasta las últimas tendencias.
El vídeo en cuestión es una revisión de la historia del rock mediante una selección de los 100 riffs más representativos interpretados por Alex Chadwick, empleado de la tienda de instrumentos musicales Chicago Music Exchange. En una sola toma, Chadwick toca los 100 riffs con una guitarra Fender Stratocaster de 1958. Lo bueno es que la lista va en orden cronológico, para que así se pueda observar la evolución de los sonidos de guitarra en el rock desde su nacimiento hasta las últimas tendencias.
Podríamos pensar que faltan algunos temas y sobran otros. Si no nos gustara la selección de temas por cualquier motivo, la solución que se me ocurre es la siguiente: aprendamos a tocar la guitarra (los que no sepamos), hagámonos una lista de riffs, aprendámosla, toquémosla y, finalmente, grabémosla de un tirón. Así quedará a nuestro gusto.
Lo de este hombre es alucinante. Foto del equipo utilizado para tocar:
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| Fender Stratocaster 1958, pedalera y amplificador Fender '57 Reissue Tweed Deluxe |
sábado, 2 de noviembre de 2013
Sabiduría de sobre de azúcar: Vol.1
Me encantan los bares en los que cuando pides un café te regalan un caramelico o algo. Y si, además, el sobre de azúcar es grande y lleva mensaje detrás, pues mucho mejor. Esto mismo pasa en el Bar Carreras, del que algún día hablaré por aquí. A las siete menos algo de la mañana paro todos los días a tomar uno de los mejores cafés que se sirven por la zona: solo, negro, espeso, con un dedo de crema.

Coges el sobre y lo lees, a ver que te ha tocado hoy. Aunque suene extraño, hay veces que cuando estoy llegando me entra la intriga: ¿qué pondrá el sobre de hoy? ¿será uno repetido? En fin, que estoy un poco pallá pero como dice un gran amigo mío: me la pela.
Aquí algunos de los que he conseguido rescatar. Tenía más, pero mi mala cabeza me hizo olvidarlos en un pantalón que se lavó con ellos dentro.
Descubrimientos: Ladyhawke, la creatividad musical sigue viva
Como este fin de semana al final me he rajado y no me he ido a ningún lado pues me he dedicado a ir al cine, renovar armario, comprarme un iPad, salir, escuchar música, estar con mis amigos, etc. Y lo que haga hoy y mañana, como últimamente, no sé que va a ser. Bueno sí, lo que me apetezca. Lo siento por la persona afectada, de verdad, pero es que no se me da bien disimular.
A lo que voy, he descubierto una joyita que tenía en la carpeta cajón de sastre del ordenador. Se llama Ladyhawke, igual que la película ochentera de Michelle Pfeiffer. Aquí se mezclan un montón de estilos, décadas musicales, sintetizadores, guitarras eléctricas... Difícil de etiquetar: ¿indie?, ¿electrónica?, ¿synthpop?
Los dos discos que tiene esta chica no tienen desperdicio ninguno, de escucha con los oídos bien abiertos y sin prejuicios. Como curiosidad, toca todos y cada uno de los instrumentos en las sesiones de grabación de sus discos.
Selección de temas:
Tell me the truth, is it love or just Paris?
viernes, 25 de octubre de 2013
A Johnny Cash
John Ray Cash (Kingsland, Arkansas, 26 de febrero de 1932 – Nashville, Tennessee, 12 de septiembre de 2003) fue un cantautor y actor estadounidense... bueno, para todo esto está la Wikipedia.
Para el que escribe, Johnny Cash pertenece a ese grupo compuesto por unos pocos músicos capaces de llegar a lo más profundo de una persona con sus canciones. Su voz parece salir directamente de la mezcla de una botella de Jack Daniels con un paquete de Marlboro. Elegante ladrón de guante blanco de canciones, ha versionado desde a grupos contemporáneos hasta a artistas como Neil Diamond, superando en muchos casos a los temas originales. Ídolo de presidiarios, de outlaws, de delincuentes con principios, de esos que ya no quedan. Para mí es el John Wayne de la música americana. Ni Springsteen, ni Elliot Murphy, ni siquiera Elvis. Al menos para mí.
No me voy a parar a analizar nada musicalmente. Aquí lo que importa es todo lo que transmiten las canciones interpretadas por Cash. Canciones que noquean, que encienden el interruptor. Inmediatamente pasan a formar parte de la manera de entender la vida, de la forma de actuar ante las pruebas a las que a todos nos somete. Life's a bitch (la vida es una zorra), tal y como bien dice Mr. Lemmy Kilmister, pero cómo nos gusta vivirla.
Ahí quedan canciones como Solitary Man, Hurt, Man In Black, Ring of Fire, Big River, Cocaine Blues... que remueven las entrañas. Letras que nos hacen mirar a todos nuestros miedos a la cara, que sacan a los demonios que todos llevamos dentro. Canciones de delincuencia, de arrepentimiento, de picaresca, de perdedores, de corazones rotos... temáticas recurrentes en la carrera de Cash.
Intentar descubrir rápidamente al outlaw de Johnny es tarea casi imposible. Como a todo gran artista, y esto es un topicazo de cuidado, a Cash hay que descubrirlo poco a poco, en pequeñas dosis, haciendo el oído a sus canciones lentamente, hasta que llega ese momento en el que se empieza a entender su música. Sí, ese momento mágico en el que la escucha de una canción se convierte en uno de los mayores placeres que se pueden experimentar.
A Johnny Cash...
American Recordings IV
Intentar descubrir rápidamente al outlaw de Johnny es tarea casi imposible. Como a todo gran artista, y esto es un topicazo de cuidado, a Cash hay que descubrirlo poco a poco, en pequeñas dosis, haciendo el oído a sus canciones lentamente, hasta que llega ese momento en el que se empieza a entender su música. Sí, ese momento mágico en el que la escucha de una canción se convierte en uno de los mayores placeres que se pueden experimentar.
A Johnny Cash...
American Recordings IV
jueves, 24 de octubre de 2013
Esto sí que es cocina de autor
Hoy va de buenas comidas.
Esto es lo que nos han puesto en La Merzu esta noche. Y es que cuando está nuestro Mantecas, se nota. Ni Chicote, ni Arguiñano, ni Adriá. ¡Y qué decir de la salchicha!
Jamón, pimiento, lomo y mayonesa, montado en un trozo de pan torrao con tomate rallado.
Hay que ver cómo nos cuidan en La Merzu.
La vela de cumpleaños en la tortilla es algo que solamente se le ocurre al gran "Mantecote"
(Esperamos con ansia la deconstrucción de bacalao)
GRACIAS
sábado, 12 de octubre de 2013
Another day in paradise: "Sensaciones"
Últimamente hay un concepto recurrente en mi vida: las sensaciones. Ahora mismo, las sensaciones representan el principal elemento en torno al que gira mi existencia. Dicen que con los años se es más cerebral y menos pasional. Una de dos, o se equivocan, o me equivoco.
Sensación, palabra difícil de definir por su extensa gama de matices, significados y significantes. Oscila como un péndulo, de un lado a otro, sin término medio, al compás de los días, grises como las tardes de diciembre. A veces los días se vuelven cálidos, soleados como el sol de invierno en una terraza, café en mano, un domingo por la mañana. Esa sensación es única e irrepetible, el sol parece entrar en vena, recorre el cuerpo, inundándolo de calidez, de resplandores que suceden a los días de borrasca, tal y como cantaba una banda zaragozana que me ha acompañado desde la adolescencia.
La abstracción ocupa, junto a las sensaciones, el eje central de mi actitud ante la vida en los últimos tiempos. Necesaria perspectiva ante los recientes acontecimientos, dolorosos y fortalecedores al mismo tiempo. Tóxicos como el cianuro en sangre, enervantes, perturbadores y enigmáticos. Componen una panorámica con multitud de matices que poco a poco van tomando forma en el hervidero de los sesos, de la sangre caliente, de las acciones espontáneas.
Las contradicciones siguen ahí, de alguna forma siempre han estado y siempre estarán. Demonios al acecho en las noches más oscuras y golfas, vienen de visita en los momentos más inoportunos, se quedan, se marchan, vuelven cuando tienen que hacerlo... Supongo que las contradicciones son parte del viaje. Conforme se van sucediendo las etapas, algunas se quedan en el camino y otras se unen a la marcha, evolucionando junto al viajero hasta formar parte inseparable de su forma de afrontar los nuevos retos.
Go your own way, tal y como canta Stevie Nicks en este preciso instante, con esa voz que remueve las entrañas, que sale de lo más hondo de un cuerpo castigado por los años, pero que conserva el atractivo de antaño.
Another day in paradise... Y ya van unos cuantos.
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